
El desahucio de Maricarmen ha monopolizado la agenda política y mediática nacional esta semana. Hace tiempo que este caso ha dejado de ser una negociación entre propietarios e inquilina para convertirse en una batalla ideológica en la que el derecho a la propiedad privada estaba siendo quebrantado.
Instigada por el Sindicato de Inquilinas, la mujer de 87 años ha hablado con multitud de medios de comunicación para contar su versión del conflicto. La propiedad, en cambio, había optado por permanecer en silencio. Hasta esta semana.
Urbagestión, la empresa propietaria del inmueble, se ha visto obligada a emitir varios comunicados ante la información inexacta y/o manipulada que se viene publicando estos días. Ahora, uno de sus administradores, Ricardo Alonso, ofrece su punto de vista a Libre Mercado.
La conversación con Alonso se produce después de que la empresa haya trasladado al Ayuntamiento de Madrid una propuesta de urgencia para que Maricarmen vuelva al piso. Lo que plantea Urbagestión es ofrecer al Ayuntamiento de Madrid la posibilidad de incorporar el inmueble al programa Reviva de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) y que la anciana pueda regresar «con una alternativa habitacional estable y asequible» proponen.
«Sin el Sindicato, hubiéramos alcanzado un acuerdo»
Sobre por qué no han llegado a alcanzar un acuerdo antes con su ex inquilina, Alonso responde que «con el lanzamiento en marcha y durante el procedimiento de ejecución no procedía ya alcanzar acuerdo. Primero por respeto al gran esfuerzo del Juzgado con este asunto, bien fundamentado jurídicamente, y con el máximo respeto a la inquilina. Segundo porque desde el Sindicato no han cesado en coacciones y amenazas desde hace tiempo, perjudicando e imposibilitando cualquier acuerdo».
El propietario del piso considera «evidente la intencionalidad y utilización política que subyace» en este conflicto. Tampoco duda en que la mujer, que llevaba 70 años disfrutando de un alquiler de renta antigua en el cotizado barrio madrileño de Retiro, «ha sido utilizada». Para Alonso, «las abogadas de la Sra Abascal trabajan para el Sindicato de Inquilinas y han actuado con evidente intencionalidad y dirección política. Buscando siempre el desborde legal».
El dueño del piso está convencido de que «sin la actuación del Sindicato y sus miembros seguro que hubiéramos alcanzado un acuerdo sencillo con la Sra Abascal». Sin embargo, «vistas las trampas nos llevaron a la desconfianza total».
«Acoso, coacciones y presión»
Esta desconfianza es la razón por la que «evitamos cualquier comunicación con la Sra Abascal» antes del desahucio «dada la intencionalidad que cualquier acercamiento conllevaba de manipulación». Añade que «en tal sentido, hemos respetado al máximo la relación con la Sra Abascal evitando cualquier actuación que diera lugar una interpretación» errónea.
El administrador de Urbagestión describe el «acoso, las coacciones y la presión» de estos momentos como algo «ilimitado e inimaginable». No duda en denunciar que los ataques provienen de «un coro coordinado desde grupos afines al Sindicato de Inquilinas, periodistas en línea y activistas radicales». A pesar de ello, cree que «una negociación de una Administración competente y razonable puede solucionarlo».
«Así está España y el Estado de Derecho»
Considera que estamos ante «el desborde del Estado de Derecho y el salto a intereses políticos a los que somos ajenos» y cree que «quizá una Administración más amable y cercana a los vecinos como la municipal pueda contribuir a una solución».
Alonso asegura que «el peaje que estamos pagando «es muy grande» para ellos. «Somos una PYME frente a Goliat y sus medios. Así está España, la libertad, la debilidad del Estado de Derecho y unas estructuras institucionales incapaces» concluye.
Fuente: https://www.libertaddigital.com/libremercado/2026-09-26/el-propietario-del-piso-de-maricarmen-lamenta-la-manipulacion-politica-asi-esta-espana-y-el-estado-de-derecho-7466089/?utm_source=rss&utm_medium=feed&utm_campaign=Libertad+Digital%3A+Invierte+en
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