
José Mourinho salió del Martínez Valero con los tres puntos, pero también con una crítica muy concreta a su equipo. El entrenador del Real Madrid reconoció que sus jugadores están teniendo ocasiones para sentenciar los encuentros y no lo hacen, algo que permite a los rivales volver a meterse en partidos que parecían resueltos. Contra el Elche volvió a suceder: el Madrid ganaba 0-2 al descanso, bajó la intensidad en la segunda parte, recibió dos goles y terminó necesitando una reacción de urgencia para llevarse la victoria.
La situación llevó al técnico portugués a recurrir a una palabra inexistente para definir el problema: «facilitismo«. «Me parece un poco de, no sé si es la palabra correcta,… pero un poco de facilitismo», explicó Mourinho. Después fue más preciso al definir el concepto: «Que es cuando todo parece fácil y tú dejas las cosas andar». Una expresión con la que trató de explicar las desconexiones que está sufriendo el conjunto blanco cuando tiene los partidos bajo control.
«Mi única crítica es que podemos matar partidos y no los matamos», señaló Mourinho. El entrenador insistió en que el problema no está en la falta de ocasiones, sino en no aprovecharlas para cerrar los encuentros. «Son partidos acabados en que tenemos ocasiones para matar y no matamos. Después de no matar, pasamos de la facilidad a no controlar», añadió.
El Real Madrid había completado una primera mitad convincente ante el Elche y llegó al descanso con dos goles de ventaja. Las sensaciones apuntaban a una segunda parte tranquila, pero el escenario cambió tras el descanso. El equipo redujo la intensidad, concedió espacios y permitió que el conjunto local recuperara la confianza hasta igualar el marcador.
Mourinho explicó que trató de corregir la situación con los cambios. Bellingham y Brahim entraron para aportar consistencia al centro del campo después de que Vinicius y Güler acusaran el esfuerzo. «Cuando entraron Bellingham y Brahim, traté de dar consistencia al medio, porque Vinicius y Güler estaban cansados», explicó.
Pero el 1-2 ya había cambiado el encuentro. «En estos estadios, llenos, los equipos que parecen muertos… en un clic están vivos», afirmó el técnico. El empate llegó después y obligó al Madrid a asumir más riesgos. «El empate no sirve», explicó Mourinho, que terminó apostando por la acumulación de recursos ofensivos para buscar el gol de la victoria.
La reacción final permitió al Real Madrid marcar el 2-3 y llevarse los tres puntos. Mourinho reconoció, no obstante, que la decisión de arriesgar tenía las dos caras: «Ganamos, pudimos perder, pero había que hacerlo».
Una preocupación que va más allá de Elche
El entrenador portugués no quiso reducir esta situación a un episodio aislado. El mismo tipo de bajón ya había aparecido en los encuentros ante el Rayo Vallecano y el Inter, en los que el Madrid también había tenido los partidos controlados antes de sufrir para cerrar las victorias.
Mourinho explicó que el problema aparece especialmente cuando el equipo interpreta que el encuentro está encarrilado. «Cuando todo parece fácil, dejas las cosas sin hacer», señaló. Según su explicación, esa sensación provoca una pérdida de intensidad que termina afectando al control del partido. «Si el partido parece fácil y no lo rematas, luego bajas, pierdes el control, interpretas mal la facilidad. Puede pasar. Nada es fácil», afirmó.
La preocupación, por tanto, está relacionada con la alternancia entre fases de máxima intensidad y otros periodos en los que el equipo deja de ser protagonista. «Si jugamos mal, del uno al 90, la preocupación es gigante. Si tenemos periodos top y otros no proactivos, de expectativa, sin intensidad… claro que preocupa. Pero hemos ganado», resumió.
Mourinho también puso el foco en los goles encajados. «Me preocupa en cada partido, no sólo de cara al domingo», aseguró. El técnico quiere que su equipo mantenga su capacidad ofensiva, pero sin perder el control. «Me gusta que mi equipo marque goles, marcar siempre, con excepción del Betis. Me gusta. Pero me gusta controlar los partidos, no me gusta regalar», afirmó.
El portugués destacó además el fondo de armario del equipo y las soluciones que encontró desde el banquillo. Sobre Carlos Espí, autor del gol decisivo, señaló que «lo está haciendo bien» y que está contribuyendo al equipo, aunque tiene por delante a «un jugador que no es normal». También valoró la evolución de Diomande, del que destacó su capacidad de trabajo, inteligencia y crecimiento físico.
Así, la victoria en Elche dejó al Real Madrid con los tres puntos, pero también con una tarea señalada por su entrenador: evitar que la facilidad percibida durante un partido termine convirtiéndose en pérdida de intensidad y control. Para definir ese problema, Mourinho ya ha puesto nombre a su diagnóstico: «Facilitismo».
Fuente: https://www.libertaddigital.com/deportes/liga/2026-09-16/el-toque-de-atencion-de-mourinho-al-madrid-tras-sufrir-en-elche-alerta-sobre-el-facilitismo-7460644/?utm_source=rss&utm_medium=feed&utm_campaign=Libertad+Digital%3A+Invierte+en
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