ACS, presidido por Florentino Pérez, afronta en los próximos meses un calendario decisivo con cinco grandes proyectos de autopistas y corredores de alta capacidad cuyo volumen conjunto se sitúa cerca de 12.600 millones de dólares, según detalló la compañía durante la presentación de los resultados del primer semestre.
Dos de estas licitaciones ya están en marcha y conocerán su desenlace entre agosto y octubre, mientras que otras tres comenzarán su proceso entre finales de este año y 2027, reforzando la estrategia del grupo de incrementar su exposición al negocio concesional en Norteamérica.
Estados Unidos se ha convertido en uno de los mercados prioritarios para ACS y, especialmente, para su filial de concesiones IRB y su división constructora Dragados, en un contexto de fuerte inversión pública en infraestructuras impulsada por la modernización de la red viaria y el crecimiento del tráfico en las principales áreas metropolitanas.
La compañía confirmó a los analistas que ya ha presentado sus dos primeras ofertas en el segmento de carriles gestionados o managed lanes, una modalidad que combina financiación privada, peajes dinámicos y mejora de la capacidad de las autopistas.


El primer proyecto corresponde a los Choice Lanes de la I-24, en el corredor que une Nashville y Murfreesboro, en el estado de Tennessee. Según explicó la dirección de ACS, se trata de la primera licitación en la que participa el grupo dentro de esta nueva hornada de proyectos. La resolución del concurso se espera durante agosto, un calendario que la empresa considera ya inminente.
El contrato está valorado en una horquilla de entre 3.200 y 5.000 millones de dólares, lo que lo convierte en una de las mayores actuaciones de movilidad previstas en Tennessee.
La segunda oferta ya presentada corresponde a los Top End Express Lanes de la I-285, el cinturón de circunvalación de Atlanta (Georgia). La empresa indicó que espera disponer de novedades en octubre, cuando previsiblemente se conocerá el resultado del proceso.
Este contrato se mueve en una valoración estimada de entre 4.500 y 5.000 millones de dólares, aunque el programa completo de ampliación de la I-285 supera los 10.000 millones, convirtiéndose en uno de los mayores planes de infraestructuras viarias actualmente en desarrollo en Estados Unidos.
Durante la conferencia con analistas, la dirección de ACS evitó realizar comentarios adicionales sobre ambos concursos más allá de confirmar el calendario previsto. «Estamos a la espera de las dos licitaciones y ya veremos», señalaron desde la compañía al ser preguntados por el estado de las ofertas.
Más allá de estos dos procesos ya abiertos, ACS también desgranó un amplio pipeline de futuras oportunidades que comenzarán a licitarse en los próximos meses.
La primera corresponde a los carriles exprés de la I-25 Oeste, en Colorado, situados a unos 32 kilómetros al oeste del corredor principal. La empresa explicó que la Request for Qualifications (RFQ), el documento mediante el que la administración selecciona a los candidatos que podrán presentar oferta definitiva, se publicará a finales de este año.
Se trata de un proyecto de menor dimensión respecto a los anteriores, con un presupuesto estimado de entre 100 y 300 millones de dólares, aunque representa una nueva oportunidad para reforzar la presencia del grupo en un estado donde el desarrollo de infraestructuras viarias continúa acelerándose.
En un horizonte más lejano aparece la actuación sobre los carriles exprés de la I-485 Sur, en Virginia. Según trasladó ACS a los analistas, la publicación de la RFQ está prevista para el segundo trimestre de 2027, dando inicio a un proceso competitivo cuyo valor oscilará entre 800 y 1.500 millones de dólares.
El proyecto de mayor dimensión del listado será, no obstante, el futuro American Legion Bridge, infraestructura que conectará el estado de Maryland con el norte de Virginia mediante la renovación y ampliación del histórico puente sobre el río Potomac y de varios tramos de las autopistas I-495 e I-270.


ACS espera que el proceso de licitación pública se active entre mediados y finales de 2027. Su tamaño lo sitúa entre las mayores oportunidades concesionales de Norteamérica, con una valoración estimada de entre 4.000 y 9.000 millones de dólares, dependiendo del alcance definitivo del contrato que saque a concurso la administración estadounidense.
La suma de estas cinco actuaciones refleja el peso creciente que Estados Unidos está adquiriendo dentro de la cartera de oportunidades del grupo. En conjunto, el volumen económico asociado a estos proyectos alcanza una cifra situada entre 12.600 y 20.800 millones de dólares, una bolsa de inversión que ACS aspira a convertir en nuevos contratos durante los próximos ejercicios.
ACS crece también en concesiones
La estrategia encaja con la creciente orientación de la compañía hacia el negocio concesional, considerado uno de los principales motores de creación de valor a largo plazo.
Frente al modelo tradicional de construcción, los proyectos de carriles gestionados permiten combinar la ejecución de las obras con la explotación posterior de la infraestructura, generando ingresos recurrentes durante décadas.
El calendario presentado por ACS anticipa, además, un periodo especialmente intenso para el mercado estadounidense de infraestructuras. Si en agosto y octubre se resolverán las dos primeras grandes adjudicaciones, el resto del pipeline comenzará a activarse de forma escalonada hasta 2027, manteniendo abierto un flujo constante de oportunidades para las grandes constructoras internacionales.
Para el grupo español, el resultado de las licitaciones de Tennessee y Georgia supondrá el primer examen de una estrategia con la que pretende seguir consolidando su posición como uno de los principales operadores privados de infraestructuras en Estados Unidos.


Fuente: https://www.economiadigital.es/empresas/road-movie-florentino-perez-acs.html
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