«Ya no queremos hacer ningún tipo de negocio con España. Me gustaría que se acabara con eso. España es un socio pésimo en la OTAN. No participan, no pagan. No quiero tener nada que ver con España. Cortad todo el comercio con España, por favor, incluyendo las visitas», ha declarado Donald Trump durante una rueda de prensa conjunta tras la reunión de la OTAN en Ankara este miércoles.
Las declaraciones del presidente estadounidense contrastan con el funcionamiento de la política comercial de la Unión Europea. Desde la creación del mercado único en 1993, los aranceles, los acuerdos comerciales y otras medidas en este ámbito son competencia exclusiva de la UE, ejercida a través de la Comisión Europea.
Una eventual medida contra uno de los 27 Estados miembros tendría implicaciones para el conjunto del mercado único y podría dar lugar a una respuesta coordinada de Bruselas.
Los flujos comerciales entre dos de estos países no se consideran siquiera exportaciones, sino «entregas intracomunitarias». Esta interrelación, además, provoca que un cultivo de naranjas valencianas pueda ser procesado en otro país europeo antes de mandarse a EE.UU., por lo que una acción unilateral contra España plantearía importantes dificultades prácticas y jurídicas.
«El Gobierno federal estadounidense sabe cómo se manejan las relaciones comerciales de la UE y no está interesado en romper las relaciones comerciales», repuso Teresa Ribera, responsable de Competencia de la UE y exministra bajo Pedro Sánchez el pasado mes de marzo, al ser preguntada por este asunto cuando Trump amenazó nuevamente a España.
Qué margen tiene Trump para cumplir su amenaza
Las cifras muestran una relación comercial asimétrica. España solo exporta, según datos de 2025, el 4,9% de sus bienes a Estados Unidos, que supone unos 18.000 millones de euros, una cuota porcentual que lo hace menos dependiente que países como Italia (10,7%) o Alemania (9,9%).
Por el contrario, los estadounidenses exportan a España unos 23.000 millones de euros, por lo que, técnicamente, el gigante norteamericano tiene un superávit comercial en este flujo. Eso sí, su porcentaje de exportaciones a los hispanos solamente ronda el 1,2%.
Algunos sectores están más expuestos que otros. Los bienes de equipo y semimanufacturados, como la maquinaria industrial y los productos químicos, suponen más de la mitad de las exportaciones españolas a EE.UU., mientras que los productos alimentarios representan alrededor del 18%.
Dentro de estos sectores, las exportaciones de motores y materiales de construcción se encuentran entre los bienes españoles más demandados en EE.UU. En cuanto a los alimentos, los aceites y grasas, incluido el aceite de oliva, representan alrededor del 14% de las exportaciones españolas que cruzan el Atlántico.
Fuente: https://es.finance.yahoo.com/noticias/trump-cortar-unilateralmente-comercio-espa%C3%B1a-110237495.html
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