Las acciones de SpaceX se estrenaron en Wall Street a un precio de 150 dólares por título, lo que supone una subida del 11% respecto a los 135 dólares en que se fijó el precio de salida, quedando valorada la empresa en unos 2 billones de dólares.
La compañía fijó precio poco después del cierre de la negociación europea, aunque los precios filtrados por los creadores de mercado sufrieron un lento goteo bajista, desde los 175 dólares hasta los 150 dólares de precio de salida final.
De esta forma, SpaceX es ya el fenómeno bursátil del año, y con toda seguridad, la mayor OPV de la historia. La compañía aeroespacial de Elon Musk acumuló más de 350.000 millones de dólares en demanda durante su histórica OPV de 75.000 millones, según fuentes consultadas por Bloomberg.
El dato implica que la operación estaría sobresuscrita varias veces frente a los 75.000 millones de dólares captados por la compañía. En otras palabras, los inversores habrían pedido acciones por un importe equivalente a casi cinco veces el tamaño de la oferta.
Los pequeños inversores se vuelcan con SpaceX
El fenómeno es especialmente llamativo entre los pequeños inversores. Aproximadamente el 20% de las acciones disponibles fueron reservadas para el segmento minorista, una cifra enorme para los estándares de Wall Street y que demuestra el creciente peso del inversor particular en las grandes operaciones bursátiles.
El apetito ha sido tan intenso que cerca de un tercio de las firmas institucionales que presentaron órdenes finalmente no recibieron acciones, según Bloomberg.
Entre los gigantes que acudieron a la colocación destaca BlackRock, que habría intentado comprar alrededor de 5.000 millones de dólares en títulos. También participaron grandes fondos soberanos como el Public Investment Fund de Arabia Saudí y la Kuwait Investment Authority, con peticiones de entre 1.000 y 5.000 millones.
SpaceX tumba al resto del sector
La expectación por el debut bursátil de SpaceX está provocando fuertes movimientos en el resto del sector espacial, que debe encajar la llegada de un nuevo actor del tamaño del grupo fundado por Elon Musk.
Varias compañías vinculadas a satélites, cohetes y tecnología aeroespacial llegaron a desplomarse en bolsa antes de la salida a cotizar de la firma de Elon Musk, con caídas del 23% para Virgin Galactic y descensos superiores al 7% en firmas como AST SpaceMobile o Redwire.
El mercado interpreta que muchos inversores están vendiendo posiciones en empresas espaciales y tecnológicas para acumular liquidez y poder entrar en SpaceX desde el primer día. La operación, valorada en 1,77 billones de dólares, está absorbiendo buena parte del apetito especulativo de Wall Street y amenaza con eclipsar temporalmente al resto del sector, en un movimiento que recuerda a las grandes rotaciones de capital vistas durante la burbuja puntocom.
Fuerte volatilidad en las OPV
La primera jornada de cotización suele ser muy volátil, ofreciendo a los inversores fuertes ganancias y, en ocasiones, pérdidas pronunciadas.
Las acciones de Cerebras llegaron a dispararse hasta un 109% en su debut el mes pasado antes de reducir esas ganancias hasta el 62% en sus mínimos del día.
Meta Platforms, conocida entonces como Facebook cuando salió a bolsa en 2012, llegó a subir cerca de un 20% en su estreno, aunque terminó borrando prácticamente toda esa subida al cierre.
Expectativas desbordadas con SpaceX
Antes incluso de empezar a cotizar oficialmente en el Nasdaq, los derivados vinculados a la compañía, el conocido como mercado gris, ya anticipan una subida de entre el 35% y el 50% respecto al precio fijado en la OPV, reflejando una auténtica avalancha especulativa por entrar en el imperio espacial de Elon Musk.
Según datos recopilados por Bloomberg, los contratos vinculados a SpaceX en mercados grises y plataformas de criptoderivados apuntan a valoraciones superiores a los 2,3 billones de dólares, muy por encima de los 1,77 billones fijados en la colocación inicial, donde las acciones se vendieron a 135 dólares.
Valoraciones disparadas para SpaceX
En el broker online IG International, las referencias previas al debut bursátil implicaban este viernes una valoración cercana a los 2,4 billones de dólares, equivalente a un rebote superior al 35% nada más arrancar la negociación.
La euforia es incluso mayor en el universo cripto. Los futuros perpetuos ligados a SpaceX en la plataforma Hyperliquid cotizaban alrededor de los 180 dólares, lo que supone valorar a la compañía en más de 2,3 billones. Solo en las últimas 24 horas, estos contratos movieron más de 143 millones de dólares, con un interés abierto que supera los 208 millones.
Mientras tanto, en Alemania, el broker minorista Lang & Schwarz llegó a valorar las acciones en 208 dólares, lo que implicaría un rally del 54% frente al precio de salida de la OPV.
La locura alrededor de SpaceX recuerda a los momentos más extremos de la burbuja puntocom y confirma hasta qué punto el mercado está dispuesto a pagar múltiplos desorbitados por compañías vinculadas a la inteligencia artificial, los satélites y la infraestructura espacial.
Más de 100.000 millones en órdenes minoristas
La demanda está siendo gigantesca. Bloomberg adelantó esta semana que los inversores minoristas han presentado más de 100.000 millones de dólares en órdenes para participar en la OPV de 75.000 millones, la mayor de todos los tiempos.
La compañía prevé reservar al menos un 20% de las acciones disponibles para pequeños inversores, en un intento de canalizar el enorme apetito que está despertando la operación.
El mercado también está enviando señales alcistas a través de las plataformas de predicción. En Polymarket, los operadores asignan un 70% de probabilidades a que SpaceX cierre su primera sesión con una valoración superior a los 2 billones de dólares.
Aun así, los expertos recuerdan que los mercados grises no siempre reflejan con precisión lo que ocurrirá cuando empiece la cotización oficial. Son mercados mucho menos líquidos y transparentes, donde los movimientos pueden amplificarse por el apalancamiento, la especulación a corto plazo o simplemente por el reducido número de participantes.
El gran examen para la fiebre de la IA
Pese a ello, el estreno de SpaceX se está interpretando como una prueba de fuego para las valoraciones extremas que dominan actualmente el mercado tecnológico.
Un debut explosivo serviría de precedente para futuras megasalidas a bolsa como las de OpenAI o Anthropic, reforzando la idea de que Wall Street está dispuesto a absorber compañías valoradas en varios billones de dólares, algo impensable hace apenas unos años.
El problema es que la historia reciente de las grandes tecnológicas también deja importantes advertencias. Según datos recopilados por Bloomberg, las grandes OPV tecnológicas de la última década registraron una subida mediana del 36% en su primer día de cotización.
Sin embargo, posteriormente muchas sufrieron fuertes correcciones, con caídas medias cercanas al 20% desde máximos y numerosos desplomes superiores al 30%.
La llegada de SpaceX también podría provocar un fuerte reajuste dentro del mercado tecnológico. Parte del dinero que actualmente alimenta el rally de la inteligencia artificial podría desplazarse hacia la compañía de Musk, afectando especialmente a fabricantes de chips, empresas aeroespaciales e incluso a Tesla.
La sensación en el mercado es clara: el miedo a quedarse fuera pesa ahora mismo más que cualquier duda sobre valoración.
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Fuente: https://www.finanzas.com/mercados/spacex-apunta-alzas-50-estreno-wall-street-mercado-gris.html
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