La custodia de criptomonedas se ha convertido en el primer paso para los bancos brasileños y argentinos que quieren operar en el mercado de criptoactivos. Esta es la opinión de Mike Schwitalla, Chief Commercial Officer de Crypto Finance, quien señala esta función como una prioridad estratégica para las instituciones financieras en América Latina.
En Brasil, las nuevas resoluciones del Banco Central crearon tres modalidades formales de operación para los proveedores de servicios de activos virtuales. Las categorías son intermediarios, custodios y brókeres. Como resultado, la custodia de criptomonedas se ha convertido en una función regulada, distinta de las otras.
En Argentina, el Banco Central (BCRA) finalizó un marco regulatorio que permite a los bancos comerciales ofrecer servicios de trading y custodia de criptoactivos. La norma entra en vigencia este mayo y revoca la prohibición impuesta en 2022.
La custodia es el camino de menor riesgo regulatorio
La custodia suele ser el punto de partida para los bancos que quieren ofrecer servicios de criptomonedas. La razón es simple: es la modalidad que tiene el menor riesgo regulatorio.
Esta función también abre las puertas para otras ofertas. A partir de ella, las instituciones pueden expandirse hacia el trading, tokenización, staking, stablecoins, gestión de tesorería y liquidación.
El staking es una operación en la que el inversor bloquea sus criptoactivos en una blockchain para validar transacciones. A cambio, recibe recompensas. Por otro lado, la tokenización consiste en transformar activos del mundo real, como inmuebles o bonos, en representaciones digitales que circulan en la blockchain.
El mercado de criptomonedas en Brasil movió más de 500 mil millones de reales en 2025, según el Banco Central. La principal tendencia identificada fue la migración de la custodia privada hacia las instituciones financieras tradicionales.
En las finanzas tradicionales, los bancos siempre han sido el lugar principal para guardar activos como acciones, bonos o el oro. De esta forma, quienes invierten en estos mercados dependen de las instituciones financieras para la custodia.
En el mercado de criptoactivos, la lógica es diferente. Los inversores pueden guardar sus propios activos en wallets digitales. Entre ellas están las llamadas cold wallets, que son wallets físicas desconectadas de Internet y consideradas más seguras contra ciberataques.
Esta autonomía significa que las instituciones financieras deben ofrecer más que solo seguridad. El objetivo es convencer al cliente de dejar sus activos bajo la custodia institucional.
Fuente: https://es.finance.yahoo.com/noticias/bancos-brasil-argentina-apuestan-custodia-224900370.html
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