
El tabaco es una industria que, dado su modelo de negocio tradicional, cuenta con un estigma importante sobre su imagen. Por ello, empresas como Philip Morris están tratando de impulsar un cambio en el sector con nuevos productos menos dañinos que el tabaco tradicional. Sin embargo, si esto es destacable también se debe a que, en este contexto, se genera un gran impacto económico en distintos ámbitos que beneficia a diferentes estratos de la sociedad.
En este sentido, España se postula como uno de los lugares con mayor potencial para impulsar la transformación que se busca de la industria del tabaco, con Extremadura como la región líder. Precisamente, Philip Morris, la mayor empresa tabaquera del mundo, está apostando claramente por la aportación de nuestro país al sector. Concretamente, la compañía ha presentado este jueves en su sede de Madrid las principales conclusiones del informe El impacto socioeconómico de Philip Morris en España: empleo, oportunidades y progreso, donde queda de manifiesto la aportación de la empresa a la economía de nuestro país.
Impacto económico en España
Durante la presentación del informe, el director general de Philip Morris para España, Daniel Cuevas, ha destacado el cambio que ha experimentado la compañía en los últimos años. Al respecto, ha explicado que la empresa ha tenido que cambiar radicalmente en el ámbito externo, de «una compañía tabaquera dedicada solo al cigarrillo y a las marcas de cigarrillos a una compañía que cambia hacia afuera en los productos». Así, ha incidido en que «esto es un cambio radical y que supone que tuvimos que incorporar, por ejemplo, a muchísimos expertos en áreas que no teníamos ninguna expertise«.
Por otra parte, Daniel Cuevas ha destacado que, asimismo, tuvieron que impulsar su inversión en ciencia y tecnología. Concretamente, de acuerdo con las estimaciones de la compañía, «la inversión que se ha hecho detrás de estos nuevos productos, a día de hoy, en los últimos años, es en torno a 16.000 millones de dólares«. Al respecto, el ejecutivo ha explicado que «esto ha hecho que la compañía pase a través de una transformación radical hacia afuera, creando ciencia, desarrollando patentes, convirtiéndonos en una de las empresas más importantes en patentes del mundo, invirtiendo en tecnología y cambiando muchísimo toda nuestra presencia a nivel mundial».
Ahora bien, según ha comentado Daniel Cuevas durante su intervención, Philip Morris también tuvo que llevar a cabo un importante cambio interno. «Eso supuso una transformación muy grande, por supuesto, en los empleados de la compañía, pero también una transformación muy grande en la forma de liderar la compañía», ha subrayado.
De este modo, Daniel Cuevas ha incidido en que «la empresa inicia este cambio en el 2015», cuando el 0% de los ingresos procedía de productos distintos del cigarrillo, y ha explicado que, una década después, han conseguido que este porcentaje ascienda al 42% de la facturación. Así, ha subrayado que «nosotros con un modelo de éxito en el producto antiguo, en el cigarrillo, y siendo los líderes, decidimos, escuchando al consumidor, el consumidor nos demanda, hay que ofrecer la posibilidad de tener un cigarrillo menos dañino».
En cualquier caso, la empresa todavía tiene importantes retos que hacer frente. Al respecto, Daniel Cuevas ha destacado que «probablemente el reto principal es que la sociedad, (…), se atreva a tener un diálogo abierto y transparente con nosotros». De hecho, ha subrayado que «si preguntaseis a la gente que trabaja en estas oficinas cuánta gente trabaja hacia las alternativas sin humo y cuánto en los cigarrillos, os daríais cuenta de que esto no es un ejercicio de comunicación», incidiendo en que «el 99% trabajan en las alternativas y el 1% está trabajando en los productos tradicionales«.
Con todo, Daniel Cuevas ha destacado que «hay clarísimamente un impacto puramente económico y un impacto igualmente muy relevante en términos de empleo». Así, ha explicado que «solo Philip Morris España, en España tiene una contribución total de 3.300 millones de euros«. Al respecto, ha detallado que, de esa cantidad, «2.000 millones de euros los pagamos a través de impuestos especiales del tabaco», mientras que «en torno a 600 millones de euros en la recaudación que pagamos de IVA». Por tanto, según Cuevas, el Estado recibe directamente de la compañía 2.600 millones de euros, mientras que otros 700 millones son generados en forma de valor añadido «que generamos a través de nuestra operativa diaria en el mercado español».
Así las cosas, el director general de la compañía ha subrayado la importancia de tres regiones concretas dentro de la estrategia de Philip Morris en nuestro país. Por un lado, Daniel Cuevas ha destacado que «Extremadura es una región donde se cultiva el 98% del tabaco de España», incidiendo en que «en los últimos diez años hemos contribuido comprando hoja de tabaco en Extremadura por la cifra de 230 millones de euros». Al respecto, ha destacado también que «la calidad de las prácticas que se usan para el cultivo del tabaco en la región de Extremadura está entre las mejores del mundo».
Por otra parte, Daniel Cuevas también ha explicado que Canarias se perfila como otra región clave para la compañía, por lo que «nuestra inversión directa en Canarias estos últimos años ha sido de 15 millones de euros». De hecho, según el ejecutivo, «Canarias es un mercado que para nosotros es la punta de lanza de nuestra transformación en todos los ámbitos». No obstante, también ha destacado que la transformación de las oficinas en Madrid les ha permitido atraer talento, crear empleos de mayor cualificación y dar soporte al negocio a nivel mundial.
Impuestos y regulación
En cualquier caso, desde la compañía también denuncian el lastre que suponen los impuestos para su actividad, señalando además la incoherencia del planteamiento tributario al respecto. En respuesta a preguntas de la prensa, Daniel Cuevas ha defendido que «mientras sean productos legales, deberíamos tratar de manera más positiva, fiscalmente, regulatoriamente, a un producto menos dañino». Así, ha asegurado que «esto creo que es la clave de todo, y ocurre en cualquier categoría de productos que podamos pensar: si tú piensas en el alcohol, para hilar con tu pregunta relacionada con los temas de impuestos especiales, la fiscalidad de un destilado es superior a la de la cerveza o la del vino».
Del mismo modo, ha incidido en que «en el caso de los productos de nicotina sin combustión, la fiscalidad debería de seguir esta misma lógica y debería tener una proporción de la fiscalidad en función del nivel de riesgo del producto», asegurando que «para que esto ocurra, una premisa importante es que los nuevos productos sin combustión tengan una definición, que se sepa qué son». Así, ha recordado que «el tabaco calentado se considera otro producto del tabaco: está clasificado como si fuera un producto de pipa, por ejemplo; las bolsas de nicotina, que a nivel perfil de riesgo es el producto probablemente con el perfil de riesgo más bajo de todos, son un producto con una carga impositiva bastante alta». Por ello, Daniel Cuevas considera que «hay bastantes cosas que se deberían mejorar de forma que haya una coherencia en cuanto a los niveles de riesgo de los distintos productos y los niveles de fiscalidad».
Fuente: https://www.libertaddigital.com/libremercado/negocios/2026-04-16/el-impacto-de-philip-morris-en-espana-3-300-millones-de-beneficio-a-nuestra-economia-y-empleos-mas-cualificados-7389576/?utm_source=rss&utm_medium=feed&utm_campaign=Libertad+Digital%3A+Negocios
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