
Investing.com – Un cambio significativo en la confianza del consumidor está remodelando el panorama automovilístico europeo, con más de la mitad de los conductores del continente ahora dispuestos a considerar un vehículo de marca china.
Según una encuesta exhaustiva de 4.400 consumidores realizada por Horváth & Partner y analizada por Bernstein, la apertura hacia los fabricantes chinos ha aumentado al 55%, frente al 43% de finales de 2023.
Rompiendo la «barrera de calidad» en el sur y este de Europa
La encuesta revela que la resistencia histórica hacia los vehículos chinos se está evaporando. Solo el 21% de los europeos ahora dice que rechazaría rotundamente una marca china, una caída pronunciada respecto al 46% que mantenía esa opinión hace dos años.
Los niveles más altos de adopción se encuentran en España y Hungría, donde el 75% de los consumidores está dispuesto a comprar, seguidos de cerca por Italia con un 64%.
Incluso en bastiones automovilísticos tradicionales como Alemania, la tendencia está cambiando. El interés entre los consumidores alemanes ha aumentado al 46%, a pesar de la profunda lealtad del país hacia gigantes nacionales como Volkswagen y BMW.
Las preferencias cambiantes de los consumidores están cada vez más impulsadas por una «brecha de valor», ya que los fabricantes chinos aprovechan su ventaja en tecnología de baterías e integración de software para ofrecer características que siguen siendo premium en los modelos de ingeniería europea.
La confianza se desplaza hacia la tecnología mientras la lealtad de marca se desvanece
El informe identifica un cambio fundamental en lo que impulsa la confianza en la industria automotriz. Los criterios «clásicos» como la seguridad y la fiabilidad siguen siendo primordiales, pero los consumidores europeos están priorizando cada vez más factores «nuevos» impulsados por la tecnología, como la velocidad de carga, la autonomía de la batería y la conectividad del sistema de infoentretenimiento.
Las marcas chinas como , MG y NIO destacan en las nuevas preferencias de los consumidores y se perciben como altamente competitivas.
Bernstein señala que el 13% de los encuestados ahora dice que «definitivamente» compraría un vehículo chino, duplicando la cifra de hace dos años. Los fabricantes europeos establecidos deberían darse cuenta de que los últimos datos sugieren una ventana cada vez más estrecha para defender su cuota de mercado.
A medida que las marcas chinas pasan de ser una curiosidad de «nicho» a una consideración generalizada, la competencia está pasando de una guerra de precios a una batalla directa sobre relevancia tecnológica y confianza en la marca.
Fuente: https://es.investing.com/news/economy-news/estan-los-europeos-listos-para-un-coche-chino-3599403
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