La gestora de activos Blue Owl Capital bloqueó hoy, 2 de abril de 2026, los reembolsos de dos de sus principales fondos de crédito privado tras recibir solicitudes de retiro por 5.400 millones de dólares.
Esta firma anunció que solo liquidará el 5% de las peticiones, dejando atrapado el capital de miles de inversores (no se ha informado exactamente cuántos) en medio de una crisis de liquidez que ya afecta a los gigantes del sector.
El pánico se concentró en el fondo Blue Owl Technology Income Corp (OTIC), valorado en 6.200 millones de dólares. Según datos de la compañía reportados por la prensa, los inversores intentaron retirar el 40,7% del valor total de las acciones en el primer trimestre de 2026. Se trata de una de las cifras de reembolso más altas registradas en la historia de la industria de las sociedades de desarrollo empresarial.
En el fondo Blue Owl Credit Income Corp (OCIC), de 36.000 millones de dólares, las solicitudes alcanzaron el 21,9%. Al aplicar el límite contractual del 5%, la gran mayoría de los inversores no podrá acceder a su dinero en el corto plazo.
La noticia provocó una caída inmediata en las acciones de la gestora, que ya acumulan una pérdida del 45% de su capitalización de mercado en lo que va del año.


La desconfianza no es aislada: otras firmas como Ares, Apollo Global, Blackstone y Carlyle también registraron bajas en sus valoraciones ante el temor de un efecto contagio.
Craig Packer, CEO de los fondos de Blue Owl, atribuyó el fenómeno a un «sentimiento negativo» en toda la industria. Sin embargo, los mercados cuestionan la solvencia de los préstamos otorgados a empresas de software, un sector castigado por la incertidumbre que genera la inteligencia artificial en los modelos de negocio tradicionales.
Este bloqueo de retiros confirma la tendencia reportada por CriptoNoticias el pasado 25 de marzo. Blue Owl se suma a la lista de gestoras que han «cerrado la puerta» a sus clientes. Entre estas se encuentran Apollo, Ares, Cliffwater y hasta BlackRock (la gestora de fondos de inversión más grande del mundo).
El modelo de crédito privado, que hoy supera los 2 billones de dólares, enfrenta su mayor prueba de estrés. La falta de un mercado secundario líquido impide que los inversores abandonen sus posiciones cuando los prestatarios —muchas veces empresas medianas o individuos con poca solvencia— comienzan a mostrar signos de impago.
Fuente: https://www.criptonoticias.com/mercados/inversores-blue-owl-no-retirar-dinero/
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