El gigante estadounidense del capital privado Blackstone ha puesto punto final a su aventura residencial con Fidere. La socimi madrileña, vehículo a través del cual el fondo americano ha gestionado durante más de una década una de las mayores carteras de vivienda en alquiler de España, cambia de manos por 1.050 millones de euros.
El comprador es Brookfield, una de las gestoras de activos alternativos más grandes del mundo, con sede en Toronto (Canadá).
La operación, comunicada como información privilegiada al mercado bursátil BME Growth, supone una de las mayores transacciones inmobiliarias cerradas en España en lo que va de año. La contraprestación neta pactada de 1.050 millones de euros refleja la valoración de la totalidad de los inmuebles propiedad de las filiales operativas del grupo.
Fidere no es una socimi cualquiera. Su cartera está compuesta por 47 edificios residenciales, todos ellos ubicados en la Comunidad de Madrid, que suman cerca de 5.000 viviendas destinadas al alquiler.
El 96% de estos activos pertenece al mercado libre, mientras que el 4% restante corresponde a vivienda protegida. Quizás el dato más llamativo es el nivel de ocupación: actualmente, el 98% de los pisos están arrendados, lo que convierte a Fidere en un activo con una generación de rentas casi sin interrupciones.
Además, según fuentes conocedoras del sector, el índice de asequibilidad —esto es, el porcentaje que representa el precio del alquiler sobre los ingresos de los inquilinos— se sitúa en el 29%, una cifra que los expertos consideran razonable en el contexto actual del mercado residencial madrileño.
Al precio bruto de 1.050 millones habrá que descontar la deuda financiera acumulada por las distintas filiales de Fidere, estimada en aproximadamente 425 millones de euros a la fecha de cierre.
La contraprestación neta definitiva también tendrá en cuenta el resto de activos y pasivos del grupo, por lo que el precio final podría sufrir los ajustes habituales en este tipo de transacciones. Asimismo, parte de la contraprestación no se abonará en el momento del cierre, sino con posterioridad a la consumación de la operación.
El contrato de compraventa de participaciones ha sido suscrito con Samarium, una sociedad controlada por fondos privados de inversión inmobiliaria gestionados por Brookfield.
A través de esta estructura, el fondo canadiense adquirirá el 100% del capital social de las 14 filiales operativas de Fidere: Fidere Gestión de Vivienda, Fidere Vivienda, Fidere Comunidad, Fidere IP, Fidere Prysma, Fidere Screen, Fidere Projects y otras sociedades del grupo, que en conjunto son propietarias de la totalidad del patrimonio inmobiliario.
Para que la transacción pueda consumarse, es necesaria la aprobación por parte de la Junta General de Accionistas de Fidere, en virtud del artículo 160.f) de la Ley de Sociedades de Capital, que exige el voto favorable de los accionistas para la enajenación de activos esenciales.
El Consejo de Administración ya ha convocado dicha junta para el próximo 28 de abril de 2026. Salvo sorpresa mayúscula, el mercado da por descontado el respaldo de los accionistas, dado que Blackstone controla de forma abrumadora el capital de la socimi.
Junto al cierre de la compraventa, está previsto que se resuelva el contrato de prestación de servicios y gestión actualmente vigente entre Testa Homes. —filial de Blackstone que actúa como proveedor de servicios— y las filiales de Fidere.
En paralelo, se suscribirá un nuevo acuerdo de servicios transitorios por el que Testa Homes prestará temporalmente servicios de gestión a las filiales ya bajo el paraguas de Brookfield, garantizando así la continuidad operativa del portfolio durante el período de transición.
Fidere comenzó a cotizar en el entonces Mercado Alternativo Bursátil (MAB), hoy reconvertido en BME Growth, en junio de 2015, convirtiéndose en uno de los primeros vehículos cotizados de vivienda en alquiler en España.
Desde su adquisición, los fondos gestionados por Blackstone invirtieron unos 100 millones de euros adicionales en la cartera para mejorar la calidad y el valor de los activos. Más de una década después, la desinversión se materializa con una valoración que refleja el profundo recorrido alcista que ha experimentado el mercado residencial madrileño en ese período.
Blackstone lleva presente en el mercado español desde 2003, con inversiones relevantes en los sectores inmobiliario, de infraestructuras y de capital riesgo.
La venta de Fidere no es, ni mucho menos, su única operación reciente en España: la gestora americana acaba de acordar, junto con el fondo sueco EQT, la adquisición de Urbaser, la empresa de servicios medioambientales y gestión de residuos, en una transacción valorada en unos 5.600 millones de euros.
Para Brookfield, esta operación supone un desembarco de primer nivel en el segmento residencial español, un mercado que en los últimos años ha atraído el interés creciente de los grandes fondos internacionales ante la persistente tensión entre oferta y demanda de vivienda en las principales ciudades.
Con casi 5.000 pisos en alquiler en Madrid y una tasa de ocupación rozando el pleno, Fidere es exactamente el tipo de activo estabilizado y generador de rentas que buscan los grandes gestores de capital a largo plazo como el fondo canadiense.
La operación, una vez reciba el visto bueno de los accionistas en la junta del 28 de abril, consolidará a Brookfield como uno de los grandes propietarios institucionales de vivienda en alquiler en España, en un momento en que el debate político y social sobre el acceso a la vivienda está en el centro de la agenda pública.
Fuente: https://www.economiadigital.es/noticias/blackstone-venta-fidere.html
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