Vitalik Buterin, creador de Ethereum, acaba de compartir en su cuenta de X la hoja de ruta para proteger a la citada blockchain e la computación. Consciente de que los algoritmos que hoy protegen nuestras carteras podrían ser vulnerables en el futuro, el desarrollador ha desglosado un plan basado en una reingeniería profunda de los cuatro pilares que sostienen a Ethereum: el consenso, la disponibilidad de datos, las firmas de los usuarios y las pruebas de validez.
El fin de las firmas actuales: Hacia un consenso «Hash-Based»
El primer punto de fricción se encuentra en la capa de consenso. Actualmente, Ethereum utiliza firmas BLS para que miles de validadores se pongan de acuerdo. Sin embargo, estas son vulnerables al cálculo cuántico. La propuesta de Buterin es sustituirlas por firmas basadas en hashes (como las variantes Winternitz). Estas firmas son pesadas, por lo que Vitalik sugiere utilizar la tecnología STARK para agregarlas y comprimirlas. La clave del éxito residirá en elegir «la última función de hash de Ethereum», una decisión crítica donde nombres como Poseidon2 o BLAKE3 aparecen como los candidatos más firmes para garantizar velocidad y seguridad a largo plazo.
Si la cuántica rompe Ethereum, se rompe el nuevo dinero
Datos blindados pero ligeros: el desafío de los «blobs»
En cuanto a la disponibilidad de datos, Ethereum depende hoy de los compromisos KZG. Aunque funcionan con precisión quirúrgica, no son resistentes al quántum. El plan es migrar hacia STARKs, aunque esto implica un dilema logístico: las pruebas STARK son intrínsecamente más grandes que los propios datos que intentan validar. Buterin reconoce que el trabajo de ingeniería será masivo, pero apuesta por un enfoque conservador. Ethereum no busca ser la capa de datos de todo el planeta a cualquier precio, sino mantener una escala manejable donde la verificación sea posible incluso bajo presión cuántica.
La revolución de tu cartera: abstracción de Cuentas nativa
Quizás lo más relevante para el usuario común es el cambio en las EOA (cuentas de usuario externo). La criptografía ECDSA que protege tu frase semilla hoy tiene fecha de caducidad ante un computador cuántico potente. La solución que propone Vitalik es el EIP-8141, que introduce la abstracción de cuentas nativa. Esto permitirá que tu dirección de Ethereum no dependa de una sola llave vulnerable, sino de «marcos de validación» programables. Podrás usar algoritmos de firmas basados en redes matemáticas, que son un muro infranqueable para la computación cuántica, manteniendo los costes de gas bajo control gracias a la agregación de pruebas en el protocolo.
STARKs recursivos: el futuro de la privacidad y la escalabilidad
Finalmente, el plan aborda las pruebas ZK (Zero Knowledge). Hoy, una prueba resistente al quántum es demasiado cara para ser viable en el día a día (cerca de 10 millones de gas). Para solucionar esto, Buterin propone un sistema de agregación recursiva en el mempool. En lugar de procesar cada transacción pesada individualmente, la red generaría una «super-prueba» cada 500 milisegundos que valida miles de operaciones a la vez. Esto permitiría que Ethereum procese volúmenes masivos de datos privados y seguros sin colapsar la red, transformando el miedo al apocalipsis cuántico en una oportunidad para hacer que Ethereum sea, paradójicamente, más eficiente que nunca.
Fuente: https://observatorioblockchain.com/ethereum/la-hoja-de-ruta-de-vitalik-para-blindar-a-ethereum-del-cuantico/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-hoja-de-ruta-de-vitalik-para-blindar-a-ethereum-del-cuantico
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