Vitalik Buterin, creador de Ethereum, ha lanzado una dura advertencia sobre el rumbo que esta tomando la IA. Según Buterin, el desarrollo actual de la IA corre el riesgo de convertirse en una una carrera ciega que podría terminar relegando a los seres humanos a una «jubilación» forzosa, despojándolos de su poder frente a estructuras tecnológicas imposibles de controlar. Para evitar este escenario, Buterin propone integrar la IA con la tecnología blockchain. El objetivo es crear un futuro donde la IA no sea un ente centralizado que devora, sino una herramienta que fomente la libertad y el empoderamiento humano.
Ethereum como capa económica de la IA
Aunque el post de Buterin se centra en la arquitectura de red, su propuesta tiene una aplicación esperanzadora para los sectores que la IA está golpeando con más fuerza. Al convertir a Ethereum en la «capa económica de la IA», el sistema que propone Buterin podría trasladarse de forma inmediata al rescate de las profesiones que ya están en crisis por la IA.
Para escritores, periodistas y artistas, la propuesta de Buterin podría significar que las IAs realicen pagos criptográficos automáticos por cada consulta o llamada de datos. Esto significa que el contenido ya no sería saqueado para entrenar modelos. Cada vez que una IA utilice el trabajo de un profesional para generar una respuesta, se ejecutaría un micropago directo al autor. Así, el creador podría convertirse en proveedor remunerado por las compañías de IA.
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Para profesionales de la traducción y analistas, el uso de «IA local» y las herramientas de privacidad (ZK-proofs) les permitiría trabajar con la potencia de la IA sin tener que entregar su propiedad intelectual a las grandes corporaciones. El profesional mantendría el control total sobre su método y sus datos, evitando ser sustituido por la misma herramienta que utiliza.
Estándar ERC-8004
Para programadores, diseñadores y arquitectos de datos, la propuesta de Buterin introduce el estándar ERC-8004, una herramienta de reputación que funciona como una denominación de origen para el talento. Este estándar permitiría certificar criptográficamente la autoría humana, distinguiendo el trabajo experto del contenido sintético. Al vincular cada entrega a una firma digital verificable, el profesional no solo protege su propiedad intelectual, sino que recupera su valor de mercado, ya que el cliente puede verificar que está pagando por ingenio humano real y no por un proceso automatizado. Sería un mecanismo para que la firma personal vuelva a ser un activo económico.
Vitalik resume su visión en un gráfico que define el equilibrio entre la infraestructura técnica y su impacto social. En este cuadrante para la supervivencia individual, el concepto que él denomina «Visión del hombre de la montaña. Cypherpunk con modelos de lenguaje locales», en el ámbito laboral se traduce como el uso de la IA como defensa personal. Para un abogado o un redactor, esto significa dejar de depender de las herramientas de Google o Microsoft. Al utilizar modelos de lenguaje (LLM) locales, el profesional puede procesar información confidencial o crear contenido original sin que sus datos sean absorbidos por la «nube» corporativa.

Un modelo de ingresos sostenible y justo
En lo que denomina «Ethereum como capa económica para la IA», la aplicación práctica sería que la red actúe como la base donde las máquinas paguen por lo que consumen. Si una IA necesita un dato verificado o un texto de calidad de un periodista, el sistema está diseñado para que la transacción económica sea automática. Esto permite que los creadores de contenido, que son quienes realmente «alimentan» a la IA, tengan un modelo de ingresos sostenible y justo.
Por otro lado, el concepto de «Habilitar una interacción de IA privada y sin necesidad de confianza en terceros» permitiría que profesionales que manejan datos sensibles interactúen con modelos de IA potentes de forma totalmente segura. Esto evita que el conocimiento experto del profesional sea «robado» por el modelo durante la consulta, garantizando que el humano mantenga su ventaja competitiva y la integridad de su propiedad intelectual.
Finalmente, su propuesta de «Hacer realidad mercados y gobernanza mucho mejores» se traduce en el entorno laboral como el uso de la IA para crear ecosistemas de trabajo más equitativos. Para los profesionales, esto significa disponer de mejores mecanismos para organizar DAOs (organizaciones descentralizadas) o gremios digitales. Estas estructuras permitirían negociar colectivamente contra las grandes tecnológicas, escalando la toma de decisiones humana mediante el apoyo de la IA.
El gráfico muestra como Vitalik no ve la tecnología como algo que simplemente «sucede», sino como algo que debe orientarse hacia la defensa del individuoy la creación de valor económico para que la humanidad no quede atrás.
Nuevo marco para la propiedad intelectual
Asimismo, la propuesta de Buterin llega en un momento crítico para la reformulación de las leyes de propiedad intelectual en todo el mundo. Mientras los parlamentos debaten cómo regular el entrenamiento de las máquinas, la infraestructura de Ethereum podría ofrecer una solución técnica donde la ley a veces no llega.
Al implementar dichos peajes digitales, se pasaría de un modelo de derechos de autor que son defendidos en juicios lentos, costosos y desiguales, a un modelo de propiedad intelectual programable. Bajo este esquema, el cumplimiento de la ley no dependería de la buena voluntad de las grandes tecnológicas, sino de un código que impide que la IA acceda o procese información si no existe una transacción económica previa. Sería la arquitectura que permitiría aplicar las nuevas normativas de protección de datos y derechos de autor en la era digital.
En lugar de permitir que la IA sea un motor de exclusión laboral, la hoja de ruta de Vitalik ofrece la infraestructura de Ethereum para que el ingenio humano pueda seguir siendo el centro de la economía digital. Con su plan, blockchain se convierte en el sistema de seguridad que garantiza que el trabajo humano siga teniendo precio y propósito en la era de la IA.

