El Banco Central Europeo se siente solo. Y no es de ahora. Cuando el anterior presidente del banco, Mario Draghi, lanzó su famoso: «The ECB is ready to do whatever it takes to preserve the euro», ya había pedido flexibilidad a las capitales europeas para sacar a la zona euro de un largo estancamiento económico. Y, posteriormente, no se cansó de repetir que los países debían poner en orden sus finanzas públicas porque el BCE no podía hacer todo el trabajo solo.
La actual presidenta, Christine Lagarde, ha recurrido al arte epistolar para poner las pilas a los mandatarios en varios frentes, que preocupan al BCE y que no puede abordar si los líderes europeos no se remangan. En una carta a la que tuvo acceso Bloomberg, el BCE pidió avanzar hacia una unión del ahorro y la inversión, un euro digital, una profundización del mercado único, políticas para fomentar la innovación y una legislación más sencilla. También explicó por qué cada una de las propuestas es necesaria e identificó pasos concretos para impulsarlas.
La banquera reclama a los líderes de la Unión Europea que adopten una «acción colectiva urgente» para reforzar la economía, y esbozó cinco medidas clave a considerar de cara a una próxima cumbre. El documento del BCE es fruto de las conversaciones mantenidas en la reunión de esta semana del Consejo de Gobierno, en la que, los responsables expresaron frustración por la falta de avances en la aplicación de reformas.
El documento del BCE es fruto de las conversaciones mantenidas en la reunión de esta semana del Consejo de Gobierno, en la que, según personas familiarizadas con el debate, los responsables expresaron frustración por la falta de avances en la aplicación de reformas. La misiva va en la misma línea que los informes exhaustivos elaborados por los ex primeros ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi para hacer más competitiva a la UE. La diferencia es que Lagarde está siendo más clara y concisa.
La presidenta Christine Lagarde ya adelantó el jueves que enviaría una carta a los jefes de Estado de cara a una reunión del 12 de febrero en la que se detalla «lo que consideramos que es muy probable que impulse el crecimiento, mejore la productividad y realmente libere el talento de Europa».
Hacer cara a EEUU y China
Los líderes de la UE quieren aprovechar el encuentro —al que está previsto que asistan Letta y Draghi— para perfilar planes que aceleren el crecimiento económico, la unidad y la independencia del continente. El objetivo último es garantizar que Estados Unidos y China no puedan asfixiar el sustento de Europa instrumentalizando el control de los suministros, los servicios y la energía del bloque.
Lagarde ha instado repetidamente a actuar y, en un discurso en noviembre, reclamó más medidas —y más inteligentes— para fomentar la integración europea, entre otras cosas porque el modelo empresarial del continente, impulsado por las exportaciones, ya no encaja con los tiempos actuales.
En la carta, el BCE sostiene que Europa tiene un gran potencial, pero afronta retos como los cambios demográficos, un potencial de crecimiento moderado y unas necesidades significativas de inversión estructural, además de un entorno global más fragmentado.
Uno de los objetivos del BCE es poner a disposición dinero de banco central tokenizado para apoyar, desde el inicio, un mercado mayorista europeo integrado de activos digitales, según indicó el documento, al tiempo que pidió la «rápida conclusión» de los procedimientos legislativos sobre el euro digital.
Al defender el impulso de los mercados de renta variable y la culminación de la unión bancaria, el BCE reclamó la creación de un «activo seguro de referencia común europeo, altamente líquido, válido en toda la zona euro». Eso incrementaría la oferta de colateral de alta calidad, al tiempo que preservaría los incentivos para políticas fiscales prudentes, señaló.
En muchas de las áreas abordadas en la carta, el BCE no tiene competencias. Aun así, Lagarde defendió el jueves que el banco central merece ser escuchado. «No estamos disparando por encima de nuestras posibilidades», dijo Lagarde. «Ya se trate de las uniones del ahorro y la inversión, del euro digital y del dinero mayorista tokenizado de banco central, de profundizar el mercado único de la UE, de fomentar la innovación y proteger una autonomía estratégica abierta, o de simplificar la legislación y reforzar el marco institucional básico, en estos cinco frentes tenemos opiniones«.

