Las pensiones contributivas se encaminan a una subida superior a la inicialmente prevista para 2027 después de que la inflación se haya disparado en septiembre hasta el 4,9% interanual, seis décimas más que en agosto y el nivel más alto desde febrero de 2023, impulsado principalmente por el encarecimiento de los carburantes. Eso mismo es lo que ha ocurrido con el cálculo de la revalorización.
¿Qué ha pasado? Que el dato de septiembre es el último de los diez que ya se conocen para calcular la media que determina cuánto subirán las pensiones en enero. La legislación manda actualizarlas cada año con la inflación media de los 12 meses anteriores, tomando como referencia el periodo diciembre-noviembre. La serie va así: 2,9% en diciembre de 2025, 2,3% en enero y febrero, 3,4% en marzo, 3,2% en abril, mayo y junio, 3,6% en julio, 4,3% en agosto y 4,9% en septiembre. La media provisional sale en 3,33%. Quedan por conocer los IPC de octubre y noviembre y todavía pueden mover la cifra al alza o a la baja, pero el repunte de septiembre acerca la subida hacia la zona del 3,5%.
¿Cuánto subiría cada pensión? Una cifra: 52 euros al mes más para la pensión media de jubilación. Si finalmente se aplicara el 3,33%, un pensionista que cobre 1.000 euros pasaría a ingresar 1.033,30 euros (33,30 € más al mes), una pensión de 1.500 subiría a 1.549,95 euros (49,95 € más) y una de 2.000 se quedaría en 2.066,60 euros (66,60 € más). La pensión media de jubilación, que se sitúa ahora en 1.576,1 euros al mes, pasaría a 1.628,1 euros: unos 52 euros más en cada paga, o 728 euros adicionales al año contando las 14 pagas. La pensión media del sistema, que incluye jubilación, viudedad, incapacidad permanente, orfandad y favor de familiares, saltaría de 1.374,6 a 1.419,9 euros, otros 45 euros al mes de media.
El problema: lo que le cuesta a la hucha. La diferencia puede parecer pequeña en una sola pensión, pero se multiplica cuando se aplica a los más de 10,5 millones de pensiones que abona la Seguridad Social. Tomando como referencia la actual factura mensual del sistema, una revalorización del 3,3% supondría varios cientos de millones de euros adicionales en cada nómina y varios miles de millones más al año. No es una cantidad menor para unas cuentas públicas sometidas a una creciente presión por el envejecimiento de la población y el aumento del número de pensionistas. Y queda pendiente el tratamiento específico para las pensiones mínimas y no contributivas, que pueden experimentar incrementos incluso por encima del IPC.
Y la gran pregunta que queda botando es esta: si la inflación no se modera en octubre y noviembre, ¿seguirá siendo viable atar las pensiones al IPC, un mecanismo que protege el poder adquisitivo del pensionista pero que, en años de alta inflación, dispara el gasto estructural del Estado, o tocará reabrir el debate sobre la sostenibilidad del sistema? Con el IPC en máximos de hace casi tres años y los 10,5 millones de pensionistas como dato de fondo, este diciembre no será solo el mes en que se cierre la cifra de 2027: será también el momento en que la pregunta sobre cómo pagamos las pensiones del futuro vuelva a la mesa.
Imagen | Josue Fuentes (vía Pexels)
Fuente: https://www.elblogsalmon.com/economia/seguridad-social-esperan-gran-subida-pensiones-2027-repunte-ipc-prestacion-media-rozaria-1-630-euros
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