El municipio vecino de Arona ha demostrado que cuando hay voluntad política se pueden solucionar los problemas. Tras las recientes publicaciones de este medio exponiendo la gravedad del comercio callejero sin control, las autoridades aroneras tomaron cartas en el asunto para proteger su tejido empresarial. Sin embargo, cruzar la frontera hacia Adeje supone adentrarse en una realidad paralela donde las advertencias caen en saco roto. Hace exactamente tres semanas adelantamos en Libertad Digital esta misma noticia denunciando la invasión de las mantas en el paseo marítimo de Fañabé. Al gobierno local le ha importado absolutamente nada nuestro aviso, consolidando la zona como un gran escaparate de la ilegalidad a plena luz del día.
Hemos comprobado sobre el terreno la absoluta dejadez municipal frente a esta situación. Las aceras están tomadas por personas sin permiso de trabajo que ejercen una actividad clandestina con total impunidad. A los ojos de los turistas y de la propia administración local se despliegan cientos de productos que vulneran la propiedad intelectual. Bolsos de lujo falsificados, imitaciones de gafas de sol de grandes marcas y réplicas exactas de camisetas de equipos de fútbol forman el inventario de este mercado irregular que opera sin descanso.

La escena resulta profundamente injusta para los comerciantes de la zona. A escasos metros de estas mantas repletas de mercancía fraudulenta se encuentran los negocios legales. Son locales levantados con el esfuerzo de autónomos y empresarios que soportan una carga fiscal aplastante. Ellos sufren constantes inspecciones de trabajo, pagan sus impuestos escrupulosamente y deben cumplir con estrictos controles de calidad.
El testimonio de los afectados refleja la desesperación que se vive a pie de calle: «Llevo veinte años levantando la persiana de mi local cada mañana y pagando religiosamente mis impuestos para ver cómo me roban los clientes en mi propia puerta. Si me retraso un día en el pago a la Seguridad Social me embargan la cuenta y aquí hay gente vendiendo mercancía falsa a la vista de todos sin que pase absolutamente nada. Es una auténtica vergüenza que nos traten como a delincuentes a los que generamos empleo mientras protegen a los que hunden nuestra economía local.»
Resulta evidente que al gobierno local de Adeje no le importa el tejido comercial de Fañabé. La pasividad ante este conflicto contrasta de forma abismal con la agilidad que demuestra la corporación para otros asuntos bastante más lucrativos. Cuando se trata de facilitar pelotazos de licencias urbanísticas la maquinaria del Ayuntamiento funciona de forma rápida y efectiva. Queda claro cuáles son las prioridades de una administración que da la espalda a quienes verdaderamente sostienen la economía del municipio.
Fuente: https://www.libertaddigital.com/canarias/2026-08-23/el-paraiso-de-la-falsificacion-ahoga-fanabe-ante-la-inaccion-de-adeje-7450795/?utm_source=rss&utm_medium=feed&utm_campaign=Libertad+Digital%3A+Invierte+en
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