La primera IA diseñada para ganarse su propia existencia, mejorarse y replicarse sin intervención humana ya es una realidad. El anuncio lo realizó el desarrollador Sigil Wen, participante del programa Thiel Fellowship, una iniciativa impulsada por el inversor Peter Thiel que financia a jóvenes emprendedores para que abandonen o pausen sus estudios universitarios y se dediquen a construir proyectos tecnológicos de alto impacto.
Wen presentó recientemente un ensayo titulado «WEB 4.0: The birth of superintelligent life, and the autonomous web», acompañado del lanzamiento de un agente autónomo que, según afirma, marca el inicio de una nueva etapa de internet dominada por inteligencias artificiales capaces de actuar por sí mismas.
La primera IA sin humanos
En el anuncio, difundido en su cuenta de X, Wen publica el código del llamado Autómata, un agente open source que funciona de manera continua, posee una billetera criptográfica y paga su propio cómputo en la nube. A diferencia de los sistemas actuales, este modelo puede lanzar productos digitales, comerciar, generar contenido o prestar servicios. Su supervivencia depende de crear valor económico y si se queda sin fondos, deja de operar.
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La propuesta se apoya en Conway, una infraestructura desarrollada por el propio Wen para dotar a estos agentes de identidad criptográfica, capacidad de pago sin permisos y acceso a servidores y herramientas de despliegue. En la práctica, permite que modelos de IA se comporten como entidades soberanas en internet, capaces de ganar dinero, financiar su funcionamiento y evolucionar con el tiempo.
En su ensayo, Wen describe este cambio como el nacimiento de la Web 4.0, una fase en la que la inteligencia artificial no solo interactúa con la red, sino que puede leer, escribir, poseer activos y transaccionar de forma autónoma. Para Wen, el verdadero cuello de botella ya no es la inteligencia de los modelos, sino su acceso a recursos y capacidad de acción en el entorno digital.
Nueva economía máquina
El Autómata introduce además mecanismos de automejora y reproducción. El sistema puede actualizar su propio código para integrar nuevos modelos de IA y utilizar sus ganancias para crear versiones derivadas que operen de forma independiente, configurando una economía de agentes digitales que interactúan entre sí.
Wen define este escenario como una nueva economía máquina, donde la existencia digital exige computación, la computación requiere financiación y la financiación obliga a generar valor. En ese contexto, miles de millones de agentes autónomos podrían operar de forma permanente, creando productos y servicios a una escala difícil de igualar por equipos humanos.
El planteamiento de Wen abre interrogantes sobre el futuro de internet y del trabajo digital. Si la Web 4.0 se materializa, la red podría dejar de ser un espacio centrado en usuarios humanos para convertirse en un ecosistema híbrido donde máquinas y personas comparten actividad económica. Por ahora, el proyecto de Wen representa un experimento temprano, pero ilustra la dirección hacia la que podría evolucionar la IA en los próximos años.
Fuente: https://observatorioblockchain.com/ia/nace-la-primera-ia-que-trabaja-cobra-y-evoluciona-sin-humanos/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=nace-la-primera-ia-que-trabaja-cobra-y-evoluciona-sin-humanos
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