La urgencia ha marcado el encuentro informal, en el castillo belga de Alden Biesen, en el que los líderes de la UE se daban cita para abordar una cuestión crucial en un entorno geopolítico incierto: impulsar la competitividad. La que es prioridad de esta legislatura comunitaria ha devenido en un debate que pivota sobre dar prioridad al made in Europe e impulsar el mercado único, aunque sea a dos velocidades. Los líderes de la UE han fijado 2027 como horizonte para completar esa integración del mercado único.
«Una Europa y un mercado. Es el titular de nuestra conversación», ha indicado en rueda de prensa la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, tras la reunión. Los jefes de Estado y de Gobierno han acordado avanzar desde un «incompleto mercado único a un mercado para una Europa. Debe hacerse en 2026 y 2027″, ha apuntado el presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa.
Se abre la puerta a esa Europa a dos velocidades de la que hablaba la alemana en su intervención en la Eurocámara esta misma semana. Se permitirá que, si es imposible alcanzar acuerdos a nivel de Veintisiete, un grupo de países puedan ir avanzando en la integración de mercados de capitales como avanzadilla a través del mecanismo de cooperación reforzada. «A menudo avanzamos con la rapidez del más lento. La cooperación reforzada nos permite evitarlo», ha indicado la alemana.
Como parte de los compromisos para mejorar la competitividad industrial comunitaria, se pretende completar un regimen regulatorio empresarial a nivel europeo, el que sería el número 28, este año, ha informado el portugués. La UE quiere avanzar en la consolidación empresarial en el sector de las telecomunicaciones, para crear «verdaderos campeones en este sector estratégico», aseguró Costa.
Los líderes comunitarios pujan por avanzar en esta competitividad comunitaria en un momento en el que china presiona por un lado con tácticas comerciales anticompetitivas y Estados Unidos impone barreras arancelarias. Bruselas presentará una propuesta para impulsar el made in Europe en sectores estratégicos. «Hay un amplio consenso para impulsarlo en sectores estratégicos, tras un análisis en profundidad para identificar cuando sea necesario», explicó el portugués.
El principal valedor de la idea de dar preferencia a los productos fabricados en Europa, el líder del Ejecutivo galo, Emmanuel Macron, llegaba a la cita pidiendo a Bruselas un plan de acción concreto, «con urgencia». Ponía sobre la mesa el incremento de la presión con competencia desleal fuerte por parte de China y aranceles por parte de EEUU, así como prácticas coercitivas. «La prioridad de las acciones a corto plazo consisten en poner en marcha la profundización del mercado único, la energía y la financiación», afirmaba al tiempo que anunciaba un importante acuerdo franco-alemán en lo que respecta a la unión de mercados de capitales.
El eje París-Berlín vuelve a tomar fuerza como motor de decisiones de la UE. El canciller alemán, Friedrich Merz, abogaba por una industria europea competitiva y encomendaba a la Cumbre de líderes que tendrá lugar en marzo, la toma de decisiones concretas para una industria europea competitiva. En todo caso, Francia y Alemania difieren sobre la idea de dar prioridad en concursos públicos y compras privadas a los productos europeos en sectores estratégicos.
El Ejecutivo comunitario baraja ampliar su propuesta para ampliar el made in Europe a aliados estratégicos, socios afines, como parte de la propuesta legislativa para la Aceleración Industrial, aún pendiente de presentar.
Antes del encuentro, la propuesta proteccionista que defiende París se encuentra con el rechazo no solo de Berlín, también de los socios nórdicos o Italia. No han sido pocas las voces que han llamado a diversificar las relaciones comerciales con terceros países si bien, tras la cita, Costa habló de un amplio apoyo que no elimina la sombra de posibles tensiones.
Draghi advierte del deterioro del panorama económico
El líder del Ejecutivo belga, Bart de Wever, llegaba a la cita avisando de que la UE corre el riesgo de perder su industria petroquímica y del metal. «Si perdemos esto no seremos competitivos», avisó para encomendar al Ejecutivo comunitario que disponga propuestas mensuales para impulsar la competitividad comunitaria.
El que ha sido artífice de una de las hojas de ruta para dar alas a la competitividad europea, el exprimer ministro italiano, Mario Draghi, trasladó a los líderes comunitarios que, desde que presentó su informe, el panorama económico se ha deteriorado y pidió más inversiones, en relación a esos 800.000 millones de euros que reclamaba en su informe.
El italiano abogó, de nuevo, por avanzar en el mercado único, reducir la fragmentación, el coste de la energía o, en línea con la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se inclinó por recurrir a la cooperación reforzada para avanzar, aunque sea en una Europa a dos velocidades.
Sánchez protesta tras ser excluido de la reunión previa
El debate de competitividad arrancaba con un preámbulo, un encuentro entre 20 Estados miembro, organizado por Italia, Bélgica y Alemania, en el que no participó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Fuentes cercanas al Ejecutivo español informaron de que Madrid ha trasladado a Roma su disconformidad por no haber sido invitada al encuentro. El Ejecutivo de Sánchez ha reprochado que esta clase de iniciativas minan los principios básicos de la UE, en lugar de acercar soluciones.
Sin embargo, uno de los organizadores del encuentro, el primer ministro belga, Bart de Wever, aseguraba que España sí había sido invitada.
«Todo el mundo ha sido invitado. Algunos respondieron a la invitación y otros no. Pero no creo que España no haya sido invitada. Todo el mundo estaba invitado a unirse al grupo», señaló el nacionalista flamenco tras ser preguntado por la queja del Gobierno. El belga explicó que estos encuentros acostumbran a tener lugar entre nueve o diez países y, en este caso la asistencia fue mayor, aunque alejó cualquier intención de que un grupo de países quiera imponer su voluntad sobre otros Estados miembro como España.
La antesala de la Cumbre organizada por la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro belga pretende abordar en nuevos encuentros el tema de la competitividad comunitaria. Además, de la Comisión Europea, en esta reunión participaron Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría.
Fuente: http://www.eleconomista.es/economia/noticias/13775083/02/26/la-ue-se-lanza-a-una-europa-a-dos-velocidades-para-unificar-su-mercado-antes-de-2027.html
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